EL ADONISMO
Se consideraba
un hombre agotado por la mediocridad contemporánea, hasta que una tarde de un
día martes (porque nada épico puede suceder un día lunes, ni cagando), mientras
caminaba a su hogar entre vendedores de completos, bocinazos de buses y de vehículos,
algo lo detuvo, un flyer en el suelo, escrito con letras doradas que decían
“Adonitologia – el culto sagrado a la forma perfecta, redonda y
verdadera”. Abajo un lema: SIN CULOS NO
AHÍ PARAISO.
Cesar sonrió,
pero su risa sonó vacía. Pensó que tal vez, no había otro objeto de FE que el más
terrenal de todos. En el reverso del FLYER, una dirección desconocida.
Esto debe ser
obra de los degenerados modernos, mientras que sus propios ojos no se separaban
de la curvilínea imagen central.
Cesar, un tipo
conservador que regalaba su voto a los mismos de siempre, quien defendía con
firmeza los valores tradicionales de la república, por fuera se veía como el
arquetipo del ciudadano correcto: por dentro, un hombre vacío, demacrado por la
rutina, reprimiendo sus deseos lujuriosos y pensamientos más oscuros, su
hartazgo con esta citación era tal que ningún equipo cinematográfico podía
rodar.
Con gran
disimulo seguía Mirando la portada de aquel flyer, hasta que decide seguir
viendo el reverso donde había quedado, en la dirección: mirando para ambos
lados, asegurándose que nadie le ve, las letras dorabas terminaban iluminando
su frente y su mirada lujuriosa. Finalmente, su pudor lo vence y termina guardando
el Flyer en su bolsillo.
Cuando Cesar
llega a su hogar, entre sentirse escandalizado y a su vez fascinado, trata de
no mirar y no pudo, su moral se desmorona, pero algo dentro del el, una
devoción casi prehistórica, le decía que no era lascivo, si no, que era arte,
un arte casi sagrado.
Al día
siguiente después de la oficina, decide ir a la dirección oculta en rumbo
desconocido, desde las sombras un sujeto con una túnica color cobre envejecido
se acercó.
-una voz
gruesa (¡¡¡como la que te gusta aaaahhh!!!) retumba entre los pequeños muros de
un pasaje angosto, escondido en una ciudad enorme.
-has llegado,
hermano arrepentido, No temas a la forma ella no te juzga. Aquí la curva es FE
y el culo, verdad. (bien yo la weaita, se nota que la estoy escribiendo del
cuore).
Al ingresar,
Cesar siente como el ardor de la culpa le recorre el cuerpo, la gota cae desde
la nuca a la raya del culo, como un presagio.
Siente como
sus dogmas se derriten mientras camina entre muros repletos de figuras
redondeadas y ovaladas, llenos de culos en todos sus formas y tamaños.
Asistió a sus
primeras ceremonias con disimulo, intentando racionalizar aquel universo litúrgico
tan perfectamente absurdo, pero mientras más conocía la doctrina, más
comprendía la lógica encondida: el culo como símbolo del equilibrio, del fin de
la rigidez moral.
Comenzó a
estudiar los textos del rebote, las meditaciones de la rotundidad (redondes,
firmeza) y la doctrina de un culo infinito. Cada noche volvía a su casa con mas
moretones debido a los ejercicios rituales que el describía como penitencias
mal comprendidas, nadie debía enterarse de su motivo y sus causales. Sin embargo, Cesar progreso. Tenia la
disciplina del soldado y la mirada del converso. En poco tiempo supero a los
jóvenes aprendices, impresionando al maestro de la plenitud y comprendió el
sentido oculto del credo: el culo era el símbolo del equilibrio entre materia y
divinidad.
Años mas
tarde, el templo celebro la gran ceremonia del contorno sagrado. El maestro, ya
anciano, se acerco a Cesar con solemnidad y le entrego el sombrero de los culos
mayores, hecho de seda carmesí, adornado con dos enormes culos a sus costados
dejando un espacio en el centro que de frente se ve como el culo mas enorme del
universo, con su color dorado que brillaba bajo la luz de los cirios.
-Cesar, hijo
de la represión y de la culpa, tuuu que llegaste avergonzado y partiste
iluminado: serás nombrado como el primer pontificie mundial de los culos
eternos. Donde hubo vergüenza, ahora habrá doctrina, paz, armonía y un amor
incombustible, incondicional a todos los culos en forma, tamaño y color.
En coro se
entono con fervor el himno más sagrado de todos:
ORACION A LOS
CULOS ETERNOS:
Oooohhh gran
culo supremo, fuente de toda inspiración.
Oooohhh trono
de la estabilidad y símbolo del placer.
A ti ooohhh
culo, elevamos nuestras miradas con gran reverencia y gratitud.
Ooohhh gran
culo, eres el pilar oculto que sostiene nuestro mundo.
Cojín sagrado,
reposo del universo.
Ooohhh culo
firme, culo joven, culo veterano, culo disminuido, culo generoso a ustedes
todos los culos les rogamos nos guíen y protejan en la búsqueda del equilibrio
y la suavidad.
Que nunca
falte la forma, el ritmo ni el vaivén, que cada caída sea una amortiguación
divina.
En el nombre de todos los culos que nos
protegen desde los cielos con su firmeza, AMEN.
Comentarios
Publicar un comentario