EL ADONISMO

 

Cuenta la historia de Cesar, un tipo de unos 40 años, cansado de esta sociedad que, según él, se trataba de una gran masa de cinismo disfrazada de corbata. 

Se consideraba un hombre agotado por la mediocridad contemporánea, hasta que una tarde de un día martes (porque nada épico puede suceder un día lunes, ni cagando), mientras caminaba a su hogar entre vendedores de completos, bocinazos de buses y de vehículos, algo lo detuvo, un flyer en el suelo, escrito con letras doradas que decían “Adonitologia – el culto sagrado a la forma perfecta, redonda y verdadera”.  Abajo un lema: SIN CULOS NO AHÍ PARAISO.

 

Cesar sonrió, pero su risa sonó vacía. Pensó que tal vez, no había otro objeto de FE que el más terrenal de todos. En el reverso del FLYER, una dirección desconocida.

Esto debe ser obra de los degenerados modernos, mientras que sus propios ojos no se separaban de la curvilínea imagen central.

 

Cesar, un tipo conservador que regalaba su voto a los mismos de siempre, quien defendía con firmeza los valores tradicionales de la república, por fuera se veía como el arquetipo del ciudadano correcto: por dentro, un hombre vacío, demacrado por la rutina, reprimiendo sus deseos lujuriosos y pensamientos más oscuros, su hartazgo con esta citación era tal que ningún equipo cinematográfico podía rodar.

 

Con gran disimulo seguía Mirando la portada de aquel flyer, hasta que decide seguir viendo el reverso donde había quedado, en la dirección: mirando para ambos lados, asegurándose que nadie le ve, las letras dorabas terminaban iluminando su frente y su mirada lujuriosa. Finalmente, su pudor lo vence y termina guardando el Flyer en su bolsillo.

 

Cuando Cesar llega a su hogar, entre sentirse escandalizado y a su vez fascinado, trata de no mirar y no pudo, su moral se desmorona, pero algo dentro del el, una devoción casi prehistórica, le decía que no era lascivo, si no, que era arte, un arte casi sagrado.

 

Al día siguiente después de la oficina, decide ir a la dirección oculta en rumbo desconocido, desde las sombras un sujeto con una túnica color cobre envejecido se acercó.

-una voz gruesa (¡¡¡como la que te gusta aaaahhh!!!) retumba entre los pequeños muros de un pasaje angosto, escondido en una ciudad enorme.

-has llegado, hermano arrepentido, No temas a la forma ella no te juzga. Aquí la curva es FE y el culo, verdad. (bien yo la weaita, se nota que la estoy escribiendo del cuore).

 

Al ingresar, Cesar siente como el ardor de la culpa le recorre el cuerpo, la gota cae desde la nuca a la raya del culo, como un presagio.

Siente como sus dogmas se derriten mientras camina entre muros repletos de figuras redondeadas y ovaladas, llenos de culos en todos sus formas y tamaños.

Asistió a sus primeras ceremonias con disimulo, intentando racionalizar aquel universo litúrgico tan perfectamente absurdo, pero mientras más conocía la doctrina, más comprendía la lógica encondida: el culo como símbolo del equilibrio, del fin de la rigidez moral.

 

Comenzó a estudiar los textos del rebote, las meditaciones de la rotundidad (redondes, firmeza) y la doctrina de un culo infinito. Cada noche volvía a su casa con mas moretones debido a los ejercicios rituales que el describía como penitencias mal comprendidas, nadie debía enterarse de su motivo y sus causales.  Sin embargo, Cesar progreso. Tenia la disciplina del soldado y la mirada del converso. En poco tiempo supero a los jóvenes aprendices, impresionando al maestro de la plenitud y comprendió el sentido oculto del credo: el culo era el símbolo del equilibrio entre materia y divinidad.

 

Años mas tarde, el templo celebro la gran ceremonia del contorno sagrado. El maestro, ya anciano, se acerco a Cesar con solemnidad y le entrego el sombrero de los culos mayores, hecho de seda carmesí, adornado con dos enormes culos a sus costados dejando un espacio en el centro que de frente se ve como el culo mas enorme del universo, con su color dorado que brillaba bajo la luz de los cirios.

-Cesar, hijo de la represión y de la culpa, tuuu que llegaste avergonzado y partiste iluminado: serás nombrado como el primer pontificie mundial de los culos eternos. Donde hubo vergüenza, ahora habrá doctrina, paz, armonía y un amor incombustible, incondicional a todos los culos en forma, tamaño y color.

 

En coro se entono con fervor el himno más sagrado de todos:

 

ORACION A LOS CULOS ETERNOS:

 

Oooohhh gran culo supremo, fuente de toda inspiración.

Oooohhh trono de la estabilidad y símbolo del placer.

A ti ooohhh culo, elevamos nuestras miradas con gran reverencia y gratitud.

Ooohhh gran culo, eres el pilar oculto que sostiene nuestro mundo.

Cojín sagrado, reposo del universo.

Ooohhh culo firme, culo joven, culo veterano, culo disminuido, culo generoso a ustedes todos los culos les rogamos nos guíen y protejan en la búsqueda del equilibrio y la suavidad.

Que nunca falte la forma, el ritmo ni el vaivén, que cada caída sea una amortiguación divina.

 En el nombre de todos los culos que nos protegen desde los cielos con su firmeza, AMEN.

 

 

 

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